No hay cosas al azar en este mundo. Especialmente si estas cosas no son de producción en serie, sino hechas a mano, como se dice, handmade. Estoy haciendo cosas así. Bolsos de cuero, pendientes, pulseras, cinturones, carteras, monederos y otros accesorios con la técnica de pintura rusa Jojlomá.

Mi trabajo no se limita al taller. Estoy constantemente aprendiendo, acabo de terminar un curso Extraordinario en la EMAO . Participo en exposiciones, máster clases y charlas con maestros artesanos de todo el mundo. Y aunque terminé la especialidad de artesanía en cuero hace más de dos años, sigo enriqueciendo mis conocimientos y manteniéndome en estrecho contacto con mi maestro, Pepe Pereira. La perfección no tiene límite y la creatividad es un proceso sin fin.

Durante todo este tiempo de trabajo con la piel, no he hecho ninguna pieza igual. Mimo a mis piezas, los trato como a mis hijos. ¡Son reales! No solo porque estoy usando materiales exclusivamente naturales. Son mis experiencias, mis sentimientos, mi labor. Todas las obras nacen en amor. Me encanta lo que hago.

Como a una madre le da placer el olor de su hijo, a mi me encanta como huele la piel, siento su textura, escojo para cada pieza su material. No hay ninguna puntada a máquina en mis trabajos e incluso muchas herramientas que uso están hechas con mis propias manos. Y por eso el resultado para mi es tan valioso. A veces me da pena  desprenderme de mis trabajos. Pero los dejó ir, porque estoy segura de que el nuevo propietario amará a la pieza tanto como yo.

¡Es verdad! Una vez hice una bandolera de hombre personalizada con la imagen de su cantante preferido  Bob Marley. Al cabo de un tiempo el  hombre confesó, que incluso por las noches ponía su bandolera  junto a la cama – no quería separarse de su ídolo.

Uno de mis bolsos «Lady bag Jojlomá» he creado en unos 80 horas. ¡Imaginen cuánto trabajo y el alma se ha invertido en él! Por lo tanto, la nueva propietaria es especial también, una mujer política muy conocida en Galicia. Ella vio mis trabajos en una feria de enseñanzas artísticas y profesionales,  luego me encontró a través de las redes sociales y me dijo que quería tener uno de mis trabajos.

Una de mis amigas me encarga constantemente accesorios de cuero. Todo empezó con una pulsera para ella, luego fueron los pendientes a juego. Su último pedido era una faldriqueira (riñonera). También tiene el llavero y un monedero. Dice que mis accesorios exclusivos le traen buena suerte. En todas las reuniones importantes llama la atención.

También había hecho un guarda llaves  a un amigo. Siempre perdía las llaves y ya no. Resultó ser algo así como un guardián.

Creo que mis creaciones no son simplemente hermosos e inusuales, son especiales, capaces de cambiar la vida. Para bien, naturalmente. ¿Quiereis comprobar?